¿Pérdida de peso o desnutrición? Una duda frecuente en consulta
LN. Ana Gabriela Malvaez Velazco
Nutrióloga Clínica
Este blog, como todos los que comparto, parte desde mi perspectiva como nutrióloga. Sin embargo, a lo largo de mis años de experiencia hay una pregunta que, aunque pocas veces se formula de manera explícita, suele estar muy presente en la mente de muchos pacientes:
¿Durante mi proceso de pérdida de peso puedo estar desnutrido(a)?
Con frecuencia atiendo a personas que han perdido entre 10 y 15 kilos en periodos relativamente cortos —menos de seis meses—. En estos casos, es común escuchar comentarios como:
“¿Estás enferma?”, “¿Te ves demasiado delgada?”, “¿Te acompaña un profesional de la salud?”, “¿No tendrás anemia?”
Y justamente por este tipo de percepciones me pareció importante abordar este tema.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la desnutrición se define como un estado patológico causado por una ingesta insuficiente de energía y nutrientes durante un período prolongado. Este estado puede deberse a deficiencias energéticas o proteicas, así como a desequilibrios en la calidad o cantidad de los alimentos consumidos. En otras palabras, el cuerpo no recibe los nutrientes necesarios para mantener sus funciones vitales.
Por otro lado, el déficit calórico no está definido oficialmente por la OMS, sino que se considera una estrategia temporal y controlada para la pérdida de peso. Consiste en consumir menos calorías de las que el cuerpo gasta, lo que obliga al organismo a utilizar sus reservas de grasa como fuente de energía.
Un déficit calórico bien calculado, bajo supervisión profesional, es una herramienta segura y efectiva para reducir grasa corporal sin comprometer la salud.
La principal diferencia radica en que la desnutrición no está guiada por un especialista y suele tener un origen multifactorial: falta de recursos, omisión voluntaria de alimentos, poca disponibilidad de tiempo para comer o dietas restrictivas mantenidas por largos periodos.
En cambio, un déficit calórico planificado por un profesional considera la composición corporal, el gasto energético, el tiempo de aplicación y los requerimientos individuales para evitar riesgos nutricionales.
En la actualidad, con el ritmo de vida acelerado, muchas personas —incluso con normopeso o sobrepeso— pueden presentar signos de desnutrición leve o moderada por una alimentación desequilibrada, aunque no estén en un peso bajo.
Si tu objetivo es perder peso, acudir con un profesional de la nutrición es fundamental. El nutriólogo calculará tus requerimientos energéticos y ajustará tu déficit calórico de manera segura, asegurando que sea temporal, controlado y adaptado a tu estilo de vida.
Una dieta correcta no significa vivir permanentemente en restricción, sino aprender a equilibrar lo que consumes con lo que tu cuerpo necesita para mantenerse saludable, evitar desnutrición y prevenir complicaciones como anemia o deficiencias nutricionales graves.
En InMa Care contamos con nutriólogos especializados en la personalización de tus objetivos, para ayudarte a mejorar tu estado de salud sin ponerla en riesgo, promoviendo una pérdida de peso segura, consciente y sostenible.